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domingo, 9 de enero de 2011

Acuarela y compasión

Igual que aquel que dijo "Todo es según el color del cristal con que se mira", una muy querida amiga contesta a los mensajes inútiles de internet así: "¡La vida es de la forma y del color con que la gente la pinta!...   Entonces, ¡haz de tu vida una acuarela!"
Dos grandes secretos para mejorar la vida son
1) Pregunta: ¿me corresponde?
2) Ten compasión y respeto por todos.
   ¿Me corresponde?   Esta simple preguntita puede evitar andar metiendo las narices donde no te toca y evitar que los demás intervengan donde no les toca. Podemos imaginar mil situaciones con las suegras y con amores ya pasados y con todo en la vida.   No, ¡ya no me corresponde!   Vamos dando forma y pintando nuestras vidas como a nuestras propias acuarelas y a veces nos queda bien bonita, y entonces la llenamos de graffitti...   ¡crayonazos!   mejor vivamos y dejemos vivir, en paz, por favor.
Compasión y respeto.-   Y se divorció, ¡sólo porque él era archi-millonario!  si, pero salvó a su hijo pequeño de que le grabaran una escala de valores equivocada, donde mas que el respeto, amor al padre, iba a quedar deformada su mente y todas sus relaciones.  
    En vez de criticar, debemos de tener compasión verdadera por nuestro propio sufrimiento y por el de todos aquellos que sufren física, emocional y mentalmente y buscar soluciones y mejoría en nuestros corazones y en la guía de nuestros maestros.   El sufrimiento surge de la falta de sabiduría y del apego. Buscamos satisfactores externos y sufrimos.
Generalmente, nos sentimos agredidos y respondemos en la misma tónica.   Pero podemos elegir, en lugar de la ira o la agresión, un análisis meditativo de la situación y símplemente corregir la causa del conflicto.   Poner límites, pedir JUSTICIA, cobrar lo que nos deben, pero con mucho amor, compasión y RESPETO.   Una reacción colérica o crítica nos daña a nosotros.   Lo importante es "pintar" muy bella nuestra vida, llenarla de luz.   Conforme avances, con tu ejemplo, con tu ayuda y amor, aquellos otros irán mudando también y aprenderemos a ser felices, verdaderos hermanos, compañeros.
Adivina y aprende
Enrique